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Mucho Ojo: Una Supervisión Apropiada Puede Ayudar a Prevenir que Niños y Menores Se Lesionen

Todos los expertos están de acuerdo en que una buena supervisión puede prevenir una serie de lesiones en menores de edad y niños. Una supervisión correcta puede evitar una tragedia así como puede ayudar a conseguir la ayuda necesaria para salvar la vida del niño en el momento del accidente. Sin embargo, cada año muchos niños terminan en la sala de emergencias hospital por accidentes que pudieron haber sido evitados con una mejor supervisión. La supervisión por si sola no es suficiente. Una buena supervisión es la clave para prevenir accidentes y lesiones. Los expertos tienen algunos consejos para supervisar niños:

1. Supervise a los niños en todo momento. Muchas personas saben que, para prevenir accidentes de alberca y riesgo de ahogamiento, los niños necesitan ser supervisados cuando se encuentran cerca de las piscinas. Sin embargo, con mucha frecuencia, los niños solo son supervisados cuando se encuentran en actividades de alto riesgo. Desafortunadamente, lesiones cerebrales, huesos rotos, y otras fatalidades también pueden ocurrir durante las actividades diarias. Padres y cuidadores necesitan asegurarse de que los niños están a salvo en todo momento.

2. Agregue supervisión durante las actividades que impliquen más riesgo. Las actividades más riesgosas —como esquiar, nadar, o deportes de contacto— requieren de una mayor supervisión (más adultos supervisando por cada niño). También tenga en mente que todos los niños, tanto los mayores como los menores necesitan supervisión cuando toman parte en actividades de riesgo.

3. Que sea un adulto el que supervise y no que sea un hermano mayor. Los hermanos mayores pueden ayudar en la supervisión, pero es importante que un adulto se encuentre presente para ayudar a evitar lesiones. Los menores simplemente no tienen la autoridad para controlar a los niños y tal vez no sepan qué hacer en caso de un accidente.

4. Tenga al menos a dos adultos supervisando en todo momento. Entre más ojos, más seguridad, y dos adultos aseguran que siempre haya alguien supervisando, aún cuando uno de ellos, por ejemplo, sea llamado por teléfono. Para grupos de niños más grandes, agregue adultos para asegurarse que todos los niños estén siendo supervisados correctamente.

5. Evite distracciones al supervisar. Es imposible supervisar adecuadamente a un niño o especialmente a un grupo de niños, mientras usted platica, manda mensajes de texto, ve la televisión, o habla por teléfono. Los adultos que estén supervisando, deberían estar supervisando y no haciendo múltiples tareas.

6. Cambie los turnos y tome descansos frecuentemente. Una supervisión correcta es cansada, por lo que es necesario que los adultos tomen turnos al supervisar a los niños durante eventos o fiestas. De este modo, cada adulto puede disfrutar la fiesta y enfocarse en mantener a todos seguros mientras está en servicio de supervisión.